¿Cómo adaptar tu CV a una oferta de empleo?
Enviar el mismo CV a todas partes hace perder candidaturas en puestos asequibles. Adaptar no significa reescribir tu trayectoria: significa elegir qué pones delante.
Por qué un CV único no basta
Un CV cuenta una trayectoria; una oferta describe una necesidad. Las dos nunca coinciden del todo. En una candidatura concreta, parte de tu experiencia es decisiva y otra parte sobra — y ese reparto cambia de un anuncio a otro.
Un CV genérico deja ese trabajo de selección al lector. El reclutador que revisa cuarenta candidaturas no lo hará, y el software que las clasifica menos aún. Adaptar es hacer esa selección por ellos.
Detectar lo que importa en el anuncio
No todas las líneas de una oferta pesan igual. Tres indicios ayudan a ordenarlas: lo que se menciona primero, lo que vuelve varias veces con palabras distintas y lo que se presenta como imprescindible y no como deseable.
Anota el vocabulario exacto. Si el anuncio dice «toma de requisitos», ese es el término que hay que retomar, aunque tú lo llames de otro modo a diario. No es adulación: es la palabra que buscan el reclutador y su software.
Comparar la oferta y el CV, línea a línea
Toma los cinco o seis requisitos principales del anuncio y busca, para cada uno, la prueba en tu trayectoria: un proyecto, un resultado, un contexto. Se presentan tres casos.
- La prueba existe y se ve. Nada que hacer, salvo comprobar que no está al final de la página.
- La prueba existe pero está enterrada — una línea entre doce, o formulada de otro modo. Ahí se gana la adaptación: súbela y reformúlala con las palabras de la oferta.
- La prueba no existe. No la inventes. Si varios requisitos principales están en este caso, probablemente la oferta no sea la adecuada, y eso también es información útil.
Reescribir sin mentir
Adaptar consiste en cambiar el orden, el nivel de detalle y el vocabulario — nunca los hechos. En concreto: subir la experiencia pertinente, desarrollar la que sirve a la oferta, acortar el resto sin suprimirlo y retomar los términos del anuncio donde describan lo que hiciste realmente.
El título del CV y el resumen de presentación merecen atención especial: son lo primero que se lee y lo más rápido de ajustar. Un título que retoma el nombre del puesto suele marcar más diferencia que diez líneas reescritas más abajo.
Lo que Flemmy automatiza
Este método funciona a mano. Lleva unos veinte minutos por oferta, lo que se vuelve difícil de sostener con varias candidaturas por semana.
Flemmy calcula primero la compatibilidad entre tu CV y la oferta, con el detalle por criterio y la lista de lo que falta. Después propone una versión reorganizada de tu CV para ese puesto: la experiencia útil sube, el vocabulario del anuncio se retoma donde encaja con tu trayectoria, y la carta de presentación se redacta a continuación.
Tú relees y corriges antes de enviar. Flemmy no añade ninguna competencia ausente de tu CV y no se presenta en tu lugar: la candidatura sale desde el sitio del empleador.
Medir mi compatibilidad con una ofertaVer todo lo que hace Flemmy
Para seguir leyendo
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